
Algunas tardes, los peques de 3 años estamos tan agotados que necesitamos un ratito de descanso escuchando música relajante.
Muchos de nosotros nos quedamos dormidos, y cuando despertamos, ya estamos otra vez con toda la energía necesaria para trabajar, aprender, jugar, experimentar y compartir.
Muchos ojos abiertos se ven. Estos niños no parecen tener muchas ganas de dormir, aunque da gloria verlos así de tranquilos.
ResponderEliminar